Pueblo elegido

Pueblo elegido: Concepción, realidad y antisemitismo

Didier Bertin – 20 agosto del año 2016

 

1-Análisis ateo de un concepto religioso y antisemitismo

 

La visión atea es la única manera que hace posible un análisis de este fenómeno dado que el punto de vista religioso hizo un llamamiento a la fe que no puede ser discutido pero debe ser aceptado tal como es.

El pueblo hebreo creó  su propia religión y lógicamente era el pueblo elegido por un Dios creado o descubierto por él y para él en el contexto de una corriente de ideas determinadas por él y para él. El acceso a esta creación o descubrimiento es particularmente hermético para los otros pueblos porque él implica la aceptación de un Dios infinito e intangible que es un desafío que requiere un alto nivel de trascendencia destacando los límites de la aprehensión del cerebro humano.

 Las iniciativas se tomaron en vano para extender esta creación o descubrimiento hebreo con algunos otros pueblos que no estaban preparados para este desafío. Esto ha dado lugar a ajustes en estos pueblos mediante la introducción de antropomorfismo desfigurando los conceptos de intangibilidad y infinito para hacerlos más accesibles a otros dioses pero todavía en referencia al Dios de los hebreos.

En consecuencia estos pueblos se convirtieron en seguidores de unas pálidas copias de un tipo de judaísmo desfiguradas y por lo tanto no fueron capaces de entender el concepto de pueblo elegido pero no superior,  sacado de contexto.

Entonces también querían ser el pueblo elegido de Dios, pero sorprendentemente no de sus dioses pero del Dios de los Hebreos. Por lo que los nuevos seguidores comenzaron a competir con el pueblo hebreo  diciendo que no tenía el derecho de ser el pueblo elegido. Todavía el pueblo hebreo tenía todo el derecho en el contexto  de su propia creación y su propia religión.

Uno puede preguntarse por qué estos pueblos celosos no han creado simultáneamente con sus propias religiones, sus propios dioses cuyos habrían sido los pueblos elegidos.  Parece que a pesar de que fueron capaces de desfigurar el Judaísmo también carecían de confianza para crear sus propios dioses y consideraron que el Dios de los hebreos era el único Dios digno de confianza para darles el titulo de pueblo elegido, aunque fueran lejos del judaísmo. Esta falta de confianza  abrió la puerta  al instinto de dominación de nuevos seguidores y inició el antisemitismo.

 

2- Análisis de la contribución humanitaria y universal del pueblo judío finalmente también elegidos por los otros pueblos y el antisemitismo   

 

Con el fin de dar un ejemplo simple y concreto de la contribución judía a la evolución humana se ha tenido en cuenta la distribución de los premios Nobel de 1901 a 2013. Otros ejemplos se podrían haber tomado pero éste es generalmente bien aceptados en el mundo.

Según  “la Tribune Juive” (Francia), de octubre de 2013, 193 de los 871 premios Nobel han honrado a personas de origen judío es decir, el 22% de los premios Nobel, mientras que la población judía es sólo el 0,2% de la población mundial.

Deduciendo el Premios Nobel de la Paz a menudo otorgados a políticos a la luz de circunstancias temporales, se obtiene 769 Premios Nobel que cubre la ciencia y la literatura que han honrado a 184 personas de origen judío,  el 24% de los premios Nobel ; 585 Premios Nobel fueron obtenidos por los representantes de otras naciones.

Con el fin de medir la importancia de la contribución judía a los premios Nobel (limitado a las Ciencias y Literatura), en comparación con otras naciones la proporción de 24% debe ser corregida para tener en cuenta la muy pequeña población judía en el mundo (0,2%). Si la población judía era igual a las otras naciones se han proporcionados teóricamente 92 000 premios Nobel es decir, 157 veces más que los otras naciones han obtenidos. Esta contribución del pueblo judío al progreso de las ciencias y la literatura para la humanidad está totalmente fuera de proporción en relación con las demás naciones y podemos referirnos en estas condiciones a una concepción del pueblo elegido no por Dios pero por la población humana.

Sin embargo, esta posición muy contributiva para el avance del conocimiento del mundo es paradójicamente otro incentivo para el antisemitismo derivado de la parte oscura del ser humano, es decir en los celos, la envidia, la mediocridad y la violencia.

Un hombre de Estado francés parecía haber expresado su resentimiento hostil con respecto a judíos al hablar de " pueblo de élite, seguro de él y dominante."

 

Podemos ver a través de los premios Nobel que la contribución de las personas de origen judío cubre las siguientes áreas:

Porcentajes en base al 184  -  cifras Redondeadas         

Fisiología y Medicina    

55 

30%

 

Física

52

28%

 

Química

36

  20%

 

Ciencias económicas    

29  

16%

 

Literatura

     12   

6%

 

Total

184

100%

Paz

 9

 

Gran total  

193

 

 

 

Estos premios Nobel otorgados a personas de origen judío se relacionan el 94% a "Ciencias" y por lo tanto constituyen una generosa contribución al conocimiento universal de la humanidad sin conexión con cualquier atisbo de dominación.